LUIS LARRODERA: UN INTRUSO EN "UN,DOS,TRES..."

 Cuando aquella tarde de diciembre, se grababa el primer programa del nuevo UN DOS TRES... A LEER ESTA VEZ y conocí a Luis Larrodera, no ocultaré que mi primer pensamiento, al verlo allí, a las puertas de las escaleras del programa, mientras una maquilladora le daba los últimos retoques, fue: "Y este va a presentar el programa..." Una mezcla de curiosidad, ilusión y un "nosequé" que no olvidaré nunca. Cuando finalmente todos entramos al plató y nos sentamos en las gradas, y Luis hizo su aparición, los nervios no lo dejaron hacer la presentación bien. Claro, el "responda otra vez" le salía, en lugar de "A leer esta vez" pero rapidamente y tras una ovación del público para tranquilizarlo, mi pensamiento cambió totalmente: "Este tío es un crack". Su carácter abierto, dicharachero y lo que es mejor, su imagen detrás de las cámaras eran inmejorables. Imita a la "Pantoja de Puerto Rico" para no aburrir al público en los largos descansos del programa. Bromeaba con Chicho cada dos por tres y ahí, cuando te habías dado cuenta, Luis se había metido al público en el bolsillo. De un pensamiento general en plató que era: "Buff, y este tío va a presentar el programa..." pasamos en menos de dos horas, a llegar a escuchar por parte de un amigo: "Este tío se tiene que llevar el TP de oro al mejor presentador. Es fantástico" De hecho, al día siguiente del primer programa, las críticas eran totalmente benevolentes: "Ha nacido una estrella". Pero la tele es así, y quizás todo eso no supo traspasar al gran público. Chicho quiso dar de Luis una imagen más seria de lo que él era realmente, y cuando se dió cuenta que el público veía a Luis como un intruso en el programa, y decidió ser como él era, la gente ya se había ido.
Con Luis mantuve algunas palabras aquel primer día: "Esto es un sueño" decía entre flashes de fotos de chicas y chicos que querían inmortalizar el momento con la nueva estrella de la tele. Y aquel último día, cuando TVE decidió dar por zanjado el periplo de UN DOS TRES por la cadena, Luis lloró amargamente, porque se iba un trabajo pero sobre todo, una ilusión. "Hoy es un día histórico porque hoy han estado ustedes en el último UN DOS TRES" Y Luis no se equivocaba, por lo menos de momento... Mientras el programa fue bien, Luis era estupendo, cuando el programa iba cayendo, las críticas a Luis no se hicieron esperar... eso sí injustamente.